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Mostrando entradas de mayo, 2020

Luna en Aries/ En una

Luna en Aries No sé qué me pasa últimamente. Los días ruedan en el piso del tiempo como masas grises y pegajosas. Hay una constante sensación de agobio, de enojo, de irritabilidad y pedasumbre. La vida es como una ropa mojada que no consigo despegar de mi cuerpo. Me duele la cabeza. Temo no haber tenido cuidado, temo tener la peste que recorre esta ciudad. Temo que mi madre ya no me aguante más. Lo ideal sería irme a un campo y pasar unos días sola. En verdad aunque necesito las dos cosas, la segunda es vital. Necesito ahogarme en mi pesimismo para no ahogarla a mi pobre progenitora que tanta onda le pone. El cansancio se esconde detrás de mis ojos. Mis sueños son agitados. No estoy hablando mucho con mis amigas, no me aguanto ni yo no quiero hacer que nadie más me aguante. Intento sacarme fotos, ponerme linda: salgo fea. Intento escribirle una carta a mi padre, soltar parte de ese enojo que me colma y me explota en los ojos como manchas negras. No consigo escribirle una carta ...

Luna en Virgo/ Campana de cristal

Luna en Virgo Siento descender sobre mi la campana de cristal. Esa de la que habla Sylvia Plath. Te encierra, te aisla del mundo como un perro negro que da tres círculos antes de instalarse sobre mi pecho y hundirme al fondo de mi propio océano. Esto me pasa siempre que veo demasiados capítulos de mi serie y procastino hacer lo que me había propuesto: terminar de escribir mi nota. Ahora me siento frente a la pantalla y nada sale de mi. Hay una aguja atemporal que martilla la cápsula que me envuelve y adentro me marchito como la ropa de la bella y la bestia. Soy la bella y también soy la bestia. Me vuelvo un animal sediento y sin fuerzas. Quiero derretirme en el espacio y que el resto del mundo se detenga al igual que yo. No es que el mundo tenga que detenerse para yo bajar de él, es que no se mueve. De afuera de mi balcón entran ruidos que me son ajenos. Como la vida. Y como dice Plath, para las personas adentro de la campana de cristal, la vida misma es un mal sueño. Uno que obse...