Luna Nueva en Tauro/ Ruptura

Luna Nueva en Tauro

Mientras escucho la clase de semiótica se me caen los labios para abajo. No quiero abandonarte. No quiero que nos abandonemos. Niego esa ruptura inminente. Miro al futuro que no pasó y repito secuencias que ya pasaron. Que no pasarán, que ya se rompieron. Mi cuerpo es una casa tomada por la dubitación. Aunque me lo repito, que debo habitarme, que me necesito, sigo dejando que me habite la duda. Me invade, toma mi cuerpo sin permiso.
No, digo. No, sigo. Niego lo inamovible del quiebre. No puedo contemplar la idea de no dormir más en tu cama aunque las ultimas veces no haya dormido nada. No pude, y cada vez que me acostaba en algún momento, lloraba. Me cuesta ver esas cosas, esos destellos de dolor que son las razones por las cuales cortamos ese vínculo sagrado. Que se desangra y es que no amé a nadie como a vos. Y todas esas cosas que si me gustan, todas esas veces que si dormí y hasta esa etapa donde dormía siempre bien si dormía con vos, todo eso no lo puedo soltar.
Se activa en mi el mecanismo del apego. Niego tu partida. Ansío tu llegada en esta cuarentena donde no se puede salir a ningún lado. Me pongo a hacer gimnasia y me invade la angustia. Me aterra que cuando podamos salir me descomponga cada vez que vea pasar al amarillento 41.
No entiendo como puede una persona partirse tanto cada vez que termina una relación.
Terminar con vos es justamente eso. Partirme de vos. Desarraigarme. Arrancarte de mi cuerpo que está tomado por tu recuerdo. En la cocina hay como cuatro botellas de vidrio, de coca, un vicio que compartíamos. Cada vez que me acuerdo de las botellas de vidrio me acuerdo del único y último poema que me escribiste. Unos días antes de mi cumpleaños, unos días antes de la última pelea, unos días antes el último mensaje.
La última vez que nos vimos fue un desastre. Yo me escapé de mi casa para verte en plena cuarentena, mi papá te mandaba mensajes, yo te pedía que no los contestes. Hice todo mal. Me agarraba una locura cuando quería verte. Como esa coca cola que bajaba a comprar aunque sean las cuatro de la mañana. El amor es lo segundo más cercano a una adicción. Y no tengo idea de cómo vivirlo de otra forma.
Llegué en Uber a tu portón, a tu barrio -lo que me duele pensar en ese barrio que no voy a pisar más- me duele la panza- Me abriste, caminé por el pasillo angosto, gris, saludé a tu vieja -cómo voy a extrañarla- Lo que no voy a extrañar es la forma en que la tratabas- Armamos un porrito y lo fumamos, me empecé a sentir mejor. Ni siquiera hace falta decir lo que extraño enloquecer con vos. Pero seguía sensible, frágil, como una hecha de plastilina. Vos no te entendías mucho con mi sensibilidad. Lo intentabas, sé que lo intentabas y yo te amaba por eso. Pero necesitaba más. Me da miedo que no exista ese más en nadie. A la noche no dormí nada. Vos tampoco. Me dabas la espalda, te dije que no me gustaba y me la volvías a dar y era tan estúpido. ¿Cómo podía enojarme tanto que me dieras la espalda? Necesitaba que me sostengan y me cuiden toda la noche. No sabía si eso me hacía egoísta. Yo pensaba siempre en eso.
Al fin y al cabo, teníamos razón los dos, esperábamos del otro lo que el otro no era. Lo que el otro no entendía. Siempre pasaba eso en algún momento, siempre había un accidente en la ruta. Y cuando llegaba la ambulancia, los dos nos íbamos en diferentes sentidos.
Y por momentos es como si casi lo tuviera clarísimo, como durante ese tiempo en que no hablamos y avanzaba segura. Estable. Ni hablar de la forma en que se me cierra el pecho cada vez que me dispara el pensamiento de que otra ocupará mi lugar. No te lo dije pero cuando nos fuimos a San Marcos y te tiraron las cartas, te salió la llegada de un nuevo amor. Yo me tuve que ir. No lo soporté. Me dije que esa podía ser yo de otra forma. Que finalmente cambiarían las cosas entre nosotres. Pasó y luego ya no pasó más.
Me niego y de a poco me entrego.
¿Te amaré siempre aunque ya no te veo?


Apartadito astrolóshic
Leí que Venus está en Géminis. Venus es -muy por arriba- el planeta del amor. El arquetipo de Géminis son los gemelos, simbolizan la ambivalencia, la duda, el si y el no al mismo tiempo. La Luna en la astrología es la forma en que sentimos. Me parece muy lógico cómo estoy en base a estos posicionamientos. Luna nueva en Tauro, algo comienza, algo que se desprende de lo viejo. Algo nace, algo muere. Pero Tauro también es terco, se aferra a las seguridades de lo conocido. Por eos lo único que quiero es volver a vos... Y Venus en Géminis, no me decido, no me es claro el sentido, fantaseo y no me quiero desprender.

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